Doctora descanso

¿Sabías que la mayoría de los propósitos de año nuevo no se cumplen?

Propositos

“Cuida tus hábitos porque se convertirán en tu destino”

Mahatma Gandhi.

Incluso antes de terminar el primer mes de año, hemos abandonado lo que con tanto interés nos propusimos en el ocaso del año anterior, pero nunca es tarde para retomar el camino. Los propósitos de año nuevo, debemos de plantearlos de manera mesurada y a conciencia; esto es, saber qué realmente podemos alcanzar y cuales más bien son fantasías o “sueños inalcanzables”. Por ello, para hacerlo más estructurado y efectivo, vamos a separar los propósitos en corto, mediano y largo plazo.

Los objetivos a corto plazo son claves para garantizar el éxito de nuestras siguientes metas. Por  ejemplo, si queremos hacer ejercicio debemos empezar por realizar alguna actividad física la cual podamos hacer sin más dificultad y que no terminemos exhaustos y dejemos al tercer día; en cambio,  si logramos hacer esa meta relativamente fácil, nos dará pie a continuar y aumentar el nivel de exigencia conforme avanza nuestra condición física y esto beneficiará significativamente nuestro nivel de autoestima.

Ahora bien, ¿Qué pasa si cumplimos nuestras metas a corto plazo? Una vez alcanzadas (recuerden; metas reales y fácilmente alcanzables), siguen en la lista las metas a mediano plazo; la cuales se transformarán o desencadenarán de forma positiva en nuestros hábitos y costumbres, es decir, “si pude hacer lo primero, también puedo hacer lo segundo”.

Algo muy importante es diferenciar que lo que para nosotros es fácil de cumplir (meta a corto plazo), probablemente para otra persona sea lo más difícil, de ahí la importancia de que las metas son PERSONALES. Si las metas se hacen en grupo se corre el riesgo de no poder cumplirlas porque cada persona es diferente y para uno es imposible hacer una cosa, sin embargo para el compañero no. NO CONFUNDAMOS, el hacer ejercicio por ejemplo con alguna amistad o familiar puede resultar muy positivo puesto que los ánimos que nos faltan en algún día determinado, nos los puede “inyectar” nuestro compañero para así seguir y terminar el día… PERO UNA COSA ES LA COMPAÑÍA y otra muy diferente el propósito.

Casi para terminar, viene lo más complicado, lo que nunca hemos podido lograr y se queda en el baúl de los recuerdos para el año siguiente  y que sólo hace que nos hundamos más en la depresión de metas incumplidas… LAS METAS A LARGO PLAZO, estas deben ser, como dije al principio bien meditadas y planeadas para llegar con una dosis de actitud positiva extra que nos ayude a que nada nos impida detenernos en nuestros objetivos.

Si logramos las metas a corto y mediano plazo, llegaremos con un envión de buenos propósitos por el objetivo final. Cuando nos demos cuenta, eso que juramos nunca poder hacer… ya estará hecho, y no sólo habremos cumplido lo que nos propusimos, sino que comenzaremos el nuevo y próximo año más seguros, con mejor actitud y con una baza importante para cumplir lo que creemos que podemos cumplir.

Psic. Alicia Domínguez de Pedro.

Dra. Descanso.

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