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Sonambulismo


El Sonambulismo o noctambulismo, es uno de los trastornos del sueño más fascinantes e interesantes, al cual se le han atribuido también algunas falsas creencias. He recibido varias preguntas sobre el mismo, por lo que considero importante hablar más a fondo del tema.

 

Cuando se presenta este fenómeno, quien lo padece puede levantarse del lugar donde duerme, hasta caminar, abrir puertas, ventanas, mover muebles o quitarse la ropa; sin embargo, hay quien llega a causarse algún daño físico. Es decir, mientras que un niño sonámbulo suele sentarse en la cama con los ojos abiertos o incluso llega a salir de su cama sin que sucedan conductas vigorosas ni recuerde al despertar lo sucedido, el sonambulismo entre los adultos sí tiende a conllevar una conducta problemática, ya que se acompaña con frecuencia de acciones físicas vigorosas o violentas, que pueden producir lesiones a la persona que lo padece.

 

Es por ello que para prevenir y/o ayudar a evitar posibles accidentes, se recomienda retirar objetos contundentes de la habitación, cerrar con llave las ventanas y la puerta de casa, poner cortinas acolchadas y una campanilla en la puerta de la habitación principalmente.

 

Se ha extendido la falsa creencia de que despertar a un sonámbulo puede ser peligroso. Aclaro que aunque se recomienda no hacerlo, a veces es importante; en este caso se recomienda despertarlo paulatinamente, sin abruptos, para evitar que se sienta desorientado, nervioso y/o confundido durante unos segundos o escasos minutos, en lo que “regresa a su realidad”.

 

Por otra parte, es importante mencionar que un sonámbulo no siempre olvida todo lo que hace, a diferencia de lo que se pensaba,  en un trabajo que publica Lancet Neurology, el investigador Antonio Zadra, de la Universidad de Montreal (Canadá), revela que las personas sonámbulas no siempre olvidan lo que ha sucedido mientras caminaban dormidos. Publica que los adultos sonámbulos recordaban lo sucedido cuando andaban en sueños, incluso lo que pensaron y lo que sintieron durante esos paseos nocturnos. Los niños y adolescentes, sin embargo, al tener el cerebro más inmaduro, suelen sufrir más episodios de amnesia cuando son víctimas de este trastorno del sueño.

 

Ahora bien, es sabido que el sonambulismo predomina durante la etapa IV de sueño; no obstante, lo sorprendente es que los registros encefalográficos realizados en pacientes con este trastorno muestran que el sonambulismo aparece cuando sale el SOL particularmente en las etapas III y IV del ciclo de sueño.

 

Tiene mayor incidencia en niños y aunque no se conoce totalmente su causa, la fatiga, la falta de sueño y la ansiedad, están asociadas con este trastorno.

 

El comienzo o la persistencia del sonambulismo en adultos usualmente está asociado a la falta de sueño, el uso de agentes sedativos (incluyendo el alcohol), otros medicamentos, y enfermedades febriles. En otros casos se asocia a otras afecciones, tales como convulsiones parciales y complejas, o trastornos mentales.

 

Al ser común en niños, normalmente desparece con el tiempo, pero se debe buscar una evaluación u opinión de un especialista si se observa:

 

  • un aumento inexplicado de la frecuencia de los episodios; varios en la noche y casi todas las noches.
  • que el sonambulismo altera la calidad de vida del niño y de toda la familia y/o cuando le limite la vida social
  • si los síntomas continúan en la adolescencia

 

En muchos casos el simplemente mejorar la higiene del sueño puede eliminar el “problema”  y aunque no existe un tratamiento específico para el sonambulismo, reitero la importancia de ser valorado por un especialista, quien probablemente recomiende un tratamiento conocido como “despertar programado”, el cual consiste en interrumpir el ciclo del sueño. De no ser útil lo anterior, en algunos casos los tranquilizantes de corta duración ayudan a disminuir los episodios.

 

Por último, si el sonambulismo ocurre con frecuencia, el médico puede realizar un examen o pruebas para descartar otros trastornos (como convulsiones parciales complejas). Y si la persona presenta antecedentes de problemas emocionales, es posible que también necesite someterse a una evaluación de la salud mental para buscar causas como ansiedad o estrés excesivos.

 

Psic. Alicia Domínguez de Pedro

Dra. Descanso

Fuente:

http://www.cenetec.salud.gob.mx/descargas/gpc/CatalogoMaestro/385_IMSS_10_Trastorno_sueno/GRR_IMSS_385_10.pdf

http://www.medigraphic.com/pdfs/veracruzana/muv-2006/muv062d.pdf

https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/trastornos_del_sueno.pdf

http://cdigital.dgb.uanl.mx/la/1080012108/1080012108.PDF